A falta de cuatro jornadas para terminar la liga el Barça dio por perdido el campeonato al aumentar la desventaja con el Real Madrid a siete puntos, después de que los blancos ganaran 1-2 en el Camp Nou. Khedira marcó el primer gol del partido. Alexis empató en la segunda parte, pero Cristiano Ronaldo marcó el definitivo 1-2. El Real Madrid salió con su once de gala aunque jugó a la defensiva, a contrarestar el juego azulgrana. Mientras el Barça de Guardiola se la jugó sacando a Thiago y Tello de titulares en un partido de alto nivel y presión.
Las imprecisiones marcaron el tempo del partido. Ni circulación, ni precisión, ni coordinación…Xavi, Thiago, Iniesta, Busquets….nos regalaron una de las peores noches combinativas que se le recuerdan al Barça, perdiendo el balón constantemente sin ser acosados por una presión alta. Además, las perdidas provocaban constantes contras en las que el Real Madrid mostraba su poderío ofensivo y su pegada. Mucho más serio y con la idea (aunque no nos guste) más clara por parte del Real Madrid, bien juntos, sin dar espacios y con constantes coberturas. El Barça no encontraba el hueco, además de Tello poco participativo en la primera mitad, Messi muy solo y Alves en el extremo, no tuvieron mucho protagonismo. Para empeorar la cosa, el Real Madrid se encontró el 1-0 tras fallos de Valdés y Puyol a la salida de un córner que supo aprovechar Khedira.
Si en la primera parte apenas creamos una ocasión clara, en la segunda no cambiaría en exceso, de nuevo un Madrid serio y práctico paraba a un Barça cansado, sin chispa y sin ideas desequilibrantes. Tello tuvo un par de ocasiones ante Casillas y Alexis consiguió el 1-1 tras varios rechaces. Cuando mejor estaba el Barça gracias al empate y el ánimo de la grada, Cristiano Ronaldo puso el 1-2 en el marcador, gol que sentenciaba al Barça y la Liga. Toca luchar la Champions y la Copa del Rey.
El FC Barcelona sufrió una dolorosa derrota (primera de la temporada) ante el Getafe en su visita al Coliseum, el 1-0 final permite al Real Madrid distanciarse con el liderato y los azulgranas ya se encuentran a seis puntos de los blancos. Todo ocurría en una jornada donde era posible recortar la distancia de tres puntos, pero que sorprendentemente fue aumentada. En un partido donde quizás no se merecía ganar, pero por lo visto en el campo tampo perder.
El juego apático del Barça no le creaba dificultades al Getafe muy ordenado y sacrificado, muy parecido aquel Sevilla de Varas en el Camp Nou. Alexis y Messi tuvieron alguna oportunidad aislada en la primera parte, pero sin crear verdadero peligro. Sin velocidad en la circulación, sin movimiento y casi sin fuerzas tras el partido de Milán, el Barça chocaba constantemente con la defensa del Getafe que se conformaba con alguna contra por parte de Micu. Encima Valera conseguía el 1-0 tras un córner que ponía a los madrileños por delante, resultado que ni siquiera se pudo igualar. Un gol anulado a Messi y otro balón al palo del argentino, en el descuento, pudieron dar algo más al equipo de Guardiola que ni con dos revulsivos como Pedro y Cuenca, pudieron dar la vuelta al marcador.
España cayó derrotada ante Inglaterra por 1-0 en el estadio de Wembley. La selección española pasa de los amistosos y no ha ganado ninguno “importante” desde que se proclamó campeona del Mundo. Argentina y Portugal destrozaron a la roja y la selección Italiana y ahora la Inglesa también consiguen la victoria.
El partido decepcionó bastante. Un cartel como el que tenía un Inglaterra-España merecía más de lo que pudimos apreciar. Pocas ocasiones de gol, juego previsible, un gol con bastante fortuna, poca velocidad en las acciones, una selección que no supo encontrar el camino y otro ultradefensivo, Lampard dio la victoria a los ingleses.
Rendimientos dispares en los jugadores del Barça.
En la primera parte Iniesta y Xavi eran los encargados de manejar a la selección, pero no fue suficiente para ponerlos en ventaja. Piqué jugó todo el partido. Fue de menos a más, se le ve falto de ritmo aunque no tuvo excesivo trabajo. Busquets aprobado raspado. El catalán quiso hacer más de lo que se le exige y eso le marca, el planteamiento con dos mediocentros del seleccionador, puede tener parte de culpa. Fabregas, que salió tras el descanso, muy intermitente, buscó asociarse, pero se le vió espeso como al resto de la selección. Puyol solo jugó un rato en la segunda parte. Bien al cruce y buenas coberturas, tampoco tuvo que emplearse a fondo. Arriba Villa, que también jugó todo el partido, fue el que más lo intentó. Se echó el equipo a la espalda cuando tocaba remontar, erró las ocasiones de las que disfrutó, pero dejó todo lo que tenía sobre el campo, insistencia y entrega, las dos armas del delantero asturiano.