El calendario ya no da más treguas, el Barça afronta el final de temporada con todo en juego y el próximo mes será clave para las aspiraciones azulgranas, que después del tropiezo del Madrid el pasado domingo y viendo el calendario, hay motivos para creer en la remontada. Esta semana ya hay tres partidos de liga. Después de la victoria en Sevilla, el Granada CF visita el Camp Nou mientras el Real Madrid viaja a Villarreal. Para terminar la semana, los de Guardiola viajarán a Mallorca. Con el desgaste y el poco tiempo de recuperación volverá la champions, donde el Barça lo tendrá más complicado en los cuartos de final. Si los dos pasan, Bayern Munich y Chelsea podrían ser los rivales los días 17 y 24 de abril, la semifinal justo en medio del clásico de liga.
Por si el desgaste de la Champions no fuera suficiente, las jornadas de liga se amontonan, del 1 al 15 de abril cuatro jornadas y es aquí donde probablemente sea el Barça quien disfrute de más ventaja. El Real Madrid recibe al Sporting y Valencia y visita el Reyno de Navarra y el Calderón, mientras el Barça, antes del clásico, visita Zaragoza y al Levante y recibirá al Athletic Club de Bilbao y al Getafe. Sería factible llegar a 4 o 5 puntos al clásico (o si suena la flauta a menos).
Todas estas cábalas no serviran de nada si no se gana al Real Madrid en la jornada 35. Ponernos a uno o dos puntos a falta de cuatro jornadas sería seguir soñando, cuando el Madrid le quedaría Sevilla y Athletic entre otros. El partido del Cam Nou es la clave, solo vale ganar, todo lo que no sea la victoria será despedir la liga definitivamente. El empate del Málaga y lo apretado del calendario nos permite soñar, pero la realidad es la gran distancia que son los 8 puntos y al fuerte rival que nos enfrentamos.
Una jornada más, o una jornada menos. El hecho es que el Barça a vuelto a ganar y ya lleva 20 jornadas sin perder a domicilio, superando el récord que lo tenía la Real Sociedad de Arconada en la 78-79. El Barcelona viajaba a Valencia consciente de que era una de las salidas más difíciles e importantes que les quedaban en liga. El Madrid se frotaba las manos ante un posible tropiezo de los hombres de un mermado Guardiola que sufrió su lumbalgia en silencio, pero acompañando al equipo en este día tan importante. El partido nos dejaba curiosidades, nueva lección táctica de Guardiola que reinventaba al Barça sobre el terreno de juego, esta vez para contrarrestar a un gran equipo. Adriano, primera vez titular se fue despejando mediante corrían los minutos y al final dió el pase de gol. Villa después de un día duro, acabó jugando el partido tras haber estado en un juicio por la mañana y se reencontraba con sus antiguos compañeros y afición, que le mostraron su cariño. “El guaje” no consiguió ver puerta, pero esta vez no hizo falta.
Otro caso totalmente distinta es Leo Messi, los periódicos y los escritores profesionales deportivos (últimamente me defraudan muchos) ya no saben que adjetivos dedicarle, así que yo un simple aficionado me quedo sin argumentos. Porque no es normal fallar las tres ocasiones consecutivas de las que dispuso, o tal vez sí, y estamos mal acostumbrados, pero nuevamente Leo, siempre Leo. Desaparecido en la primera parte, el argentino se dosifica a las mil maravillas, incluso puede hacerlo en partidos tan importantes. Falló dos claras ocasiones de gol en la primera mitad, en una de ellas podría tacharle de chupón ya que tenía a Villa solo a su izquierda, pero es que no se le puede reprochar ni eso. Es el jefe, el que manda en el Barça, el que quiere el balón, el que quiere más y más y el primero que se sacrifica a favor del equipo. Nuevamente un gol de Leo Messi da tres puntos al Barça y son tres puntos importantísimos que le permiten dormir más que tranquilo esta noche. La liga está apunto, partidos clave son tres, dando lo demás por ganado (que puede ser un error), Sevilla, Villarreal y Real Madrid. Sumar entre dos y cinco puntos en esos nueve disputados, puede sentenciar definitivamente la liga.
Tres detalles más, el Barça sin Pedro es menos Barça, menos profundidad, menos chispa, menos presión, menos ganas, menos gol, en definitiva…menos Barça, el cambio en la segunda parte revolucionó el partido para bien. Destacar el bajo rendimiento a mi entender de Xavi, que salía de una lesión complicada y forzó para estar disponible y de Iniesta que parece que la acumulación de minutos le empieza a pasar factura. Y por último la defensa y portería. Que Valdés se lesionara daba que pensar, pero Pinto solamente ha recibido un gol y ha sido de penalti. Grandes actuaciones del guardameta gaditano y sobre todo de la defensa. A Busquets le da igual donde jugar, lo hace bien siempre, Alves sigue siendo un todoterreno y aporta mucho en ataque, Piqué disipó las dudas extradeportivas y qué decir de Abidal, el francés pasa por el mejor momento de su carrera. Siguiente parada Zaragoza en el Camp Nou.